lunes, 3 de enero de 2011

Hello

No escribo demasiado.
No se si es que no me acostumbro a este blog,
o que no tengo tiempo..
Me pasan un montón de cosas pero no las escribo y no quiero acostumbrarme a esto
porque suelo olvidar que me pasan cosas cuando dejan de pasar.

Así que hoy me obligo un poco a volver a mirarme aquí,
a centrarme en la idea de que es a mi a quien escribo
y a procurar hacerlo bien, porque luego no me gusta leerme y darme vergüenza.
(vergüenza, vaya palabra más fea)

Estas semanas he estado preocupada por mi salud. Lo malo que yo tengo es que me paralizo cuando noto dolores desconocidos. Lo bueno es que tengo una hermana que me pega un empujón y le quita hierro a todo.

Este fín de año fué estupeeendo, con diferencia, de lo mejorcito en fines de año que pueda existir.
Lo despedí rodeada de amigos, familias y cigalas. Y dije hola al 2011 con un puñado de amigos fantásticos que he tenido la suerte de encontrar el año pasado. Justo hace un año mi vida cambió a mejor, fué un cambio que apenas se notaba pero que hoy forma una parte muy grande de mi felicidad diaria.
Es por ellos que ahora pierdo menos el tiempo con las cosas que no me hacen feliz. Aprender eso en solo un año es una gran azaña, lo es para mi.

Mi propósito para este año es muy poco ambicioso pero seguro que importante a la larga.
Quiero cuidar una planta y que florezca.
Mi hermana me regala cosas que no necesitan mucho cuidado, mis amigos también. Quiero convencerme de que soy capaz de cuidar de algo más, para que el año que viene me regalen una fantástica palmera.

2 comentarios:

  1. Buscando un cuento sobre cuidar tu jardín interno, me he encontrado este de Bucay.

    “Cómo crecer”, de Jorge Bucay:

    Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo.
    El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino.
    Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa.
    La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble. Entonces encontró una planta, una fresia, floreciendo y más fresca que nunca.
    El rey preguntó:
    ¿Cómo es que creces saludable en medio de este jardín mustio y sombrío?
    No lo sé. Quizás sea porque siempre supuse que cuando me plantaste, querías fresias. Si hubieras querido un Roble o una Rosa, los habrías plantado. En aquel momento me dije: “Intentaré ser Fresia de la mejor manera que pueda”.
    Ahora es tu turno. Estás aquí para contribuir con tu fragancia. Simplemente mirate a ti mismo.
    No hay posibilidad de que seas otra persona.

    La flor más importante que tienes eres tú, cuidate, mímate, riega tu interior con lectura, reflexiones, relajación, estira tu cuerpo, para que no se bloquee, marca el ritmo de tus acciones, para que no te supere...

    Un abrazo pajarito-flor-canto

    ResponderEliminar
  2. :)
    Conocía el texto de Bucay, siempre saludable para el interior.
    Y aunque hace mucho que cultivo, sin querer o queriendo, mi interior, hay un montón de contradicciones que a veces me superan, no de mi sino del mundo que me rodea. Pero ya se que eso es incontrolable.
    Cada uno tiene sus cartas, no puede jugar las de los demás.
    ... tengo que pensar

    Gracias Suso :D
    un abrazo enorrme

    ResponderEliminar