Esta mañana bajaba Gran Vía entre un montón de niebla por la que asomaban las preciosas estatuas en lo alto de los edificios más altos.
Había un montón de loquitos sueltos, gritando. Hoy más que de costumbre, a parte de la gente que habitualmente duerme en esta calle y que ya se levantan y se colocan los calcetines en las escaleras del Capitol como si estuvieran en casa...
Hoy se escuchaban un montón de gritos aleatorios. Alguien cantaba a pleno pulmón al otro lado de la vía, otro iba diciéndonos uno a uno "me da igual" y se peleaba con las palomas.
Yo creo que ellos, fuera de sus circunstancias, hacen esta ciudad más bonita, porque la hacen más humana. Parece un comentario frívolo, pero por las mañanas Gran Vía no son los coches ni el Starbucks. Gran Vía es la gente que está despierta, los que dicen algo, la que te da el periódico, el que está abriendo la tienda y los loquitos que dan gritos y cantan porque están vivos, porque se puede hacer eso, se puede cantar y silbar caminando, en lugar de andar como un mono enfadado hacia un lugar en el no te dejan gritar.
:) supervivir
ResponderEliminarje,je veo que va apareciendo gente por aquí, bien...
ResponderEliminarQue viva la gente viva!!
Hay dos tipos de personas, los locos y los que se creen cuerdos.
Besos
My sister, que es una grande. Más grande que Barcelona! :)
ResponderEliminarY que viva la gente que canta fuera de la ducha!