Hay cosas que dan mucho miedo
La vida da mucho miedo
La muerte da muchísimo miedo
Los cambios dan miedo
Las cosas que no sabes lo que son, dan miedo
Perder el trabajo da miedo
No estar a la altura da miedo
La oscuridad da miedo
El miedo da mucho miedo
A TOMAR POR CULO!
si, si, A TOMAR POR CULO EL MIEDO!
Llevo acojonada una semana, un par de días en el hospital y el resto agarrándome el brazo, el pecho, la cabeza, pensando que algo malo dentro de mi se está empeñando en que no viva tranquila.
Pero hay otra cosa dentro de mi que se pelea con eso, y me grita que quiero bailar, y que quiero cantar y reír y abrazar a la gente que me quiere.
Y ahí andan,
esas dos cosas por dentro,
peleándose.
sábado, 26 de febrero de 2011
domingo, 20 de febrero de 2011
Volver
Querido domingo :
Gracias por hacerme sentir bien hoy durante todo el día. Ya sé que todavía no has terminado pero me has traído un día de esos que lo convierten todo en una película. Con mucho sol, mucho viento y la música sonando dentro mietras conduces hacia lugares donde el sol no se vaya.
Llevo más de una semana con una dolencia extraña que me ha hecho sentir miedo como nunca antes lo había sentido. Pero todo lo malo tiene una parte buena y la parte buena de esto, ha sido realmente bonita. He recibido tantos cuidados de la mano de las personas que más quiero, de mi casa y mis amigos que casi me daba vergüenza decir solo "gracias". Mis hermanas, mi familia, mis compañeros de piso y mis amigos son la medicina más eficaz del mundo te duela lo que te duela en la vida.
.......
He estado pensando algo.
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He estado pensando algo.
Cuando llegas a cierta edad puedes sentirte de dos formas distintas. Es otra de mis teorías absurdas pero es mía y este blog también. :)
Creo que cuando das ese pequeño salto de ¿madurez? puedes llegar a pensar que ya sabes casi todo lo necesario para (sobre)vivir.
Sabes organizar tu vida, sabes lo que te gusta hacer los domingos, eres capaz de pagar tus facturas, de ser amable y saber estar en distintas situaciones, cocinas, duermes, equilibras tus excesos con restricciones, te permites algunos caprichos materiales, sabes qué cosas te asustan, las evitas, haces cosas " que no te apetecen" pero que debes hacer.... y un largo etcétera de normas y rutinas que te hacen sentir seguro, independiente e integrado.
Sabes organizar tu vida, sabes lo que te gusta hacer los domingos, eres capaz de pagar tus facturas, de ser amable y saber estar en distintas situaciones, cocinas, duermes, equilibras tus excesos con restricciones, te permites algunos caprichos materiales, sabes qué cosas te asustan, las evitas, haces cosas " que no te apetecen" pero que debes hacer.... y un largo etcétera de normas y rutinas que te hacen sentir seguro, independiente e integrado.
Pero, en el mismo punto, a veces puedes llegar a una conclusión totalmente opuesta. Empiezas a pensar que apenas sabes nada de casi nada, te cuestionas por qué la gente funciona así y tu no quieres funcionar como funciona la gente, tienes contradiciones y dudas a diario acerca de lo que está bien, de lo que está mal, de lo aceptable, de por qué es aceptable, de por qué debes hacer las cosas en ese margen de normalidad para poder sentir que funcionas con el mundo.Con ese mundo tan rápido en el que vives. Abandonar tu mundo, el que a ti te gusta, tus tiempos necesarios para asimilar y disfrutar... y empiezas a caminar en el mundo de los demás.
Pero este mundo va muy deprisa y yo desde siempre he sabido a mi no me atraían las cosas normales, que las rutinas me mataban poco a poco, que necesitaba echarle a todo un poco de magia y encontrar las casualidades y dejar que las casualidades me encuentren a mi.
Llegados a este punto me acabo de perder en mi propio texto... El caso es que un chico que conozco por aquí me dijo algo así el otro día como : "Voy unos días a Madrid a sentir cosas "
Y esta frase me ha dado que pensar un montón.
Esta frase mezclada con la desagradable sensación de estar a punto de morir que me ha acompañado esta semana ( maldita ansiedad) , está componiendo en mi cabeza pensamientos nuevos. Y creo que van a ser buenos, muy buenos.
Le he prometido a Sergio escribir una lista con todo lo que quiero cambiar y lo que voy a poner de mi parte para estar bien por dentro. Porque ahora ya se que puedo sonreír y bailar y obviar un montón de cosas y seguir funcionando. Pero también sé que esa pequeña parte que me hace sentir especial la llevo descuidando demasiado tiempo en pos de un montón de esas rutinas de las que siempre he querido huir. Ahora me siento integrada en el mundo de los demás, pero muy desintegrada en el mio.
Escribo raro, lioso y mal, lo sé. Pero es que esta es otra de esas cosas que he dejado de lado hace tiempo y que tan bien me han sentado siempre. Y voy a volver :)
jueves, 17 de febrero de 2011
miércoles, 16 de febrero de 2011
martes, 15 de febrero de 2011
one more time
He vuelto a estar malita estos días.
Como no me empiece a tomar en serio lo de volar mal vamos.
Pero como no quiero repetir aquí lo mismo que le digo al médico y a mis compañeros del día a día, he decidido contar sólo lo bueno de estos días.
Ayer volví a dibujar.
Mi madre me mandó un mensaje a la una del mediodía diciendome simplemente que le habían entrado muchas ganas de darme un beso. :) es lo más guay del planeta, a que sí?
Ha llovido, se nota, el aire huele a fresco, los árboles del paseo de Acacias estaban contentos, hasta los charquitos de la gran vía molan como no han molado jamás.
Dice Raúl que cuando me ponga mejor, lo lleve a un recital de poesía para que se tome una copita de vino bien a gusto.
He descubierto una infusión que huele como mi campo, a tomillo y romero... y un poco a porro también , para qué negarlo.
Casi todas mis plantas están sobreviviendo, menos aquella de flores enormes que se ha empeñado en marchitarse a lo bestia, pero yo se que si le presto menos atención volverá a crecer, es que hay plantas que son más independientes.
Y todo eso hace que estos días no sean malos.
lunes, 7 de febrero de 2011
Hay canciones que te tocan, te atrapan, te hacen volar, entrar en otra dimensión, y luego empiezan a apretar y es entonces cuando debes aprender a soltarlas para que te dejen seguir..
Hoy no tengo las ideas muy claras y aunque creo que l que debo hacer es escribir, voy a dejarme macerar un rato la cabeza que seguro que se ordena algo.
..es que últimamente todo me huele a timo.
jueves, 3 de febrero de 2011
Un poco de luz
Esta semana no he podido escribir porque ni me daba el tiempo ni la cabeza.
En el trabajo, en general, la cosa está fea. Los que no tienen porque no tienen y los que si porque nos están apretando las tuercas sin sutilezas con una amenaza constante sobre lo que puede pasar si no cedes. En fin, una mierda. Quien pensó todo esto no ató bien los cabos.
Esta mañana he llegado de nuevo. Me caen lágrimas del frío cuando entro al metro, me pongo los cascos de diadema de 60 céntimos y le doy a tope a la mejor canción que se me haya ocurrido meter en el mp3 antes de salir de casa a toda prisa...
He llegado a la oficina y he sentido que no deberíamos hacer las cosas que nos gustan rápido porque entonces una parte de nosotros se descuida, se ensucia.. y eso no debemos permitirlo.
Entonces he encontrado esto y se lo he enviado a todos mis compañeros.
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