Siempre me ha hecho gracia quedar en La Luna con mis amigos.
Hace un ratito he encontrado una "quedada" que han organizado allí.
La gente debe ir con una bolsita de picnic, vestidos de algo espacial o con el pijama y todo se debe a que según un geógrafo interdimendional, Eames Demetrios ha descubierto un nuevo emplazamiento que conecta nuestro mundo lineal con el universo paralelo Kcymaerxthaere....
Y eso me hace pensar que todos tenemos algo especial que aportar y sino... nos lo inventamos :)
Anoche buscaba el botón rojo de saltar al espacio en el apartamento de Manolo.
Pero no estaba. Sonaba el mar de fondo y una guitarra en el paseo.
Altea es un trocito de mi vida. Estuve 5 años allí y es uno de los lugares donde más segura me siento cuando no me siento segura.
Y no tiene que ver con los recuerdos que guarde de allí. Ese pueblo me lanzó una flecha la primera vez que lo pisé. Una de esas flechas que te dicen: aquí-tu-aquí
María me llama por teléfono para preguntarme si quiero darle un bocadito a su merienda. Ha visto la herida que me hice en la rodilla al resbalar por el festival y después me ha mirado como si yo tuviera 7 años. Cada uno tiene su medicina, en su caso es la merienda.
Y como parece que este domingo es especial, he descubierto esto que mezcla mis dos cosas favoritas: el humor y lo experimental (raro)
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