domingo, 11 de marzo de 2012

16

Fué el cumple de María. Y, a parte de la pila de CD's que me ha pedido, me gustaría regalarle estas dos frases.
"Si, hay gente más lista que tu. No te agobies."
"A veces no llevarás la razón."
Y no se las quiero regalar en plan regañina, porque ella es un ser maravilloso, eso lo sabe cualquiera que la conozca.
Sino como regalo para el futuro. Para que la humildad le traiga más ratos de alegría que disgustos.

¬¬

"Eh! Que si yo quiero a borde no me gana nadie. "
Eso es lo que le diría a la camarera con cara de vampira búlgara que me pone el café para llevar por la mañana. No dar los buenos días debería estar penalizado aunque fuera con una arruga extra.
Me bebo medio en la terraza cubierta, mientras escribo algo como esto en la libreta.
Siempre entra algún pajarito que va un poco perdido. Pero sabe que allí se puede fumar.
Hay pajaritos que fuman. Lo sé por experiencia.

martes, 6 de marzo de 2012

Alguien me tiene que llevar a Lisboa.
Porque a Comillas ya me llevo yo sola.

lunes, 5 de marzo de 2012

Estoy viviendo tantos cambios tan de golpe
que me resulta casi imposible tener un rato de paz sin programarlo
con días de antelación.
Victor Manuel dice todo el rato que "quiere sentirse viva".
Yo no se si esto de vivir tan rápido, es sentirse vivo o no sentirse directamente.
Me he obligado a dejar aparcado el marcapasos y muchas heridas pequeñas para
meter quinta sin mirar por el retrovisor. Para ponerme a salvo. Para poder sentirme
a salvo aunque sea muchos kilómetros más allá.
Y es ahora cuando vuelvo a tener ganas ( y necesidad) de pintar y escribir.
Ahora, precisamente, que vuelvo a no tener tiempo.
Ahora que todo encaja, yo no termino de encajar bien las cosas.
Poco a poco, paso a paso.
Hoy me he sentido orgullosa de ver que aún hago cosas bonitas cuando me concentro.
Y llevaba demasiado tiempo sin ser capaz de hacerlo, sin que me dejaran hacerlo.
La vida no es tan complicada, es una putada que haya gente que coja la brocha gorda y la
quiera pintar de negro.
Hoy leí del tirón los pequeños poemas de Ajo de su tercer libro. Un regalo para los que, como yo, necesitan que algunas preguntas se respondan de una forma especial.
El libro empieza así, dedicada a ella misma y dice:
" A mi supuesta fragilidad,
por salvarme a todas horas la vida."