lunes, 5 de marzo de 2012

Estoy viviendo tantos cambios tan de golpe
que me resulta casi imposible tener un rato de paz sin programarlo
con días de antelación.
Victor Manuel dice todo el rato que "quiere sentirse viva".
Yo no se si esto de vivir tan rápido, es sentirse vivo o no sentirse directamente.
Me he obligado a dejar aparcado el marcapasos y muchas heridas pequeñas para
meter quinta sin mirar por el retrovisor. Para ponerme a salvo. Para poder sentirme
a salvo aunque sea muchos kilómetros más allá.
Y es ahora cuando vuelvo a tener ganas ( y necesidad) de pintar y escribir.
Ahora, precisamente, que vuelvo a no tener tiempo.
Ahora que todo encaja, yo no termino de encajar bien las cosas.
Poco a poco, paso a paso.
Hoy me he sentido orgullosa de ver que aún hago cosas bonitas cuando me concentro.
Y llevaba demasiado tiempo sin ser capaz de hacerlo, sin que me dejaran hacerlo.
La vida no es tan complicada, es una putada que haya gente que coja la brocha gorda y la
quiera pintar de negro.
Hoy leí del tirón los pequeños poemas de Ajo de su tercer libro. Un regalo para los que, como yo, necesitan que algunas preguntas se respondan de una forma especial.
El libro empieza así, dedicada a ella misma y dice:
" A mi supuesta fragilidad,
por salvarme a todas horas la vida."

No hay comentarios:

Publicar un comentario