Un gran amigo me ha soltado un speach cuando el nudo de mi garganta estaba tomando una dimensión desconocida.
Apenas necesita que le diga nada, me lo ve en los ojos. Se ven las cosas muy claras en mis ojos. Debería mirármelos más.
Esta semana de reincorporación en la agencia no podía ser más de todo
Bienvenidas, abrazos y muchas espinas clavándose en lugares que no debían.
Otra psicologa nueva que me trató como si mis problemas fueran chiquilladas.
Una acupuntora con una pinta muy rara que pretendió ponerme agujas hasta en el carnet de identidad.
El despido de mi jefa a la que tanto aprecio y, sobretodo, que tanto me ha valorado.
Incluso recién despedida me dijo: No dejes que te enturbien, no se merecen tenerte aquí.
Dicen que lo estoy llevando muy bien, que estoy poniendo todo lo que puedo de mi parte.
Y que no me preocupe por el trabajo, porque lo que hay ahora sé hacerlo con un solo pie y rápido.
A mi no me preocupa el trabajo, me preocupo yo.
Me preocupa sentirme imbécil porque me empeño en que nadie es mediocre, en que todo el mundo brilla.
Y me empeño muy fuerte en pensar que todo el mundo tiene mucha suerte y a mi cada cosa que me tiene que pasar
se convierte en una calamidad. E intento tomármelo con humor porque al final con mis memorias prefiero que la gente
flipe a que se aburra.
Pero yo soy frágil y me derrumbo cuando algo importante me duele.
Y a mi nunca me han parecido importantes las cosas materiales.
Manolo, el portero del edificio, me dice que tengo que dejar que me cuiden más.
Y yo estoy segura de que me dejo cuidar todo lo que puedo, por eso no entiendo que me lo siga diciendo.
Un día me escucharé tanto y tan bien que nadie podrá alcanzarme y entonces haré como en On the road de Kerouak
y arderé como un fabuloso cohete amarillo.
“Sigo a la gente que me interesa porque la única gente que me interesa, es la que está loca, loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde, arde, arde como fabulosos cohetes amarillos explotando entre las estrellas y todo el mundo grita OHhhhhhh! ”.
jueves, 31 de marzo de 2011
sábado, 26 de marzo de 2011
Escúchate a ti misma.
Eso me dice Sergio todo el tiempo y tiene toda la razón, como siempre, porque para algo es el Encargado de todo.
Después de no saber cómo pasar la noche de ayer, el día ha amanecido mucho más amable de lo que parecía.
Y nadie te explica, cuando eres pequeño, que un día perfecto no necesita tener demasiadas cosas perfectas.
He ido a casa de Sergio porque se ha encargado de ponerme las pilas para currar un poco. Y justo antes de empezar a
leer el brief me ha dicho: Antes de nada vamos al mercado a comprar para hacer una paella, sino no se trabaja.
Y el mercado de Antón Martín me ha llenado la cabeza de colores y el paseo por Lavapiés me ha empapado la nariz de olor a frutas y todos los paquistanís eran iguales y sonreían igual.
Y se nos ha olvidado el arroz. Y he comprado el peor arroz ( Arroz Racionero) que existe en todo el mundo para hacer paella.
Y haciendo la paella a Sergio se le han olvidado un montón de ingredientes y a mi un montón de penas.
Y ha salido dura, muy dura. Tipo peladillas diminutas. Y hemos tenido que ponerla al fuego de nuevo. Y Sergio no ha dejado de quejarse de lo mala que había salido. Decía que probablemente era la peor paella que había hecho en su vida. Y nos hemos echao una siesta de campeonato y hemos trabajado un rato y ha salido algo bueno. Y al volver a casa, sin ninguna prisa, he entrado sonriendo en mi calle y me he quedado un rato en el portal mirando las cosas.
Y le he dicho a Sergio que la paella y el día me habían sentado sensacional.
Y me ha dicho que entonces esa es la mejor paella que ha hecho en su vida.
Y yo tengo una suerte inmensa.
Eso me dice Sergio todo el tiempo y tiene toda la razón, como siempre, porque para algo es el Encargado de todo.
Después de no saber cómo pasar la noche de ayer, el día ha amanecido mucho más amable de lo que parecía.
Y nadie te explica, cuando eres pequeño, que un día perfecto no necesita tener demasiadas cosas perfectas.
He ido a casa de Sergio porque se ha encargado de ponerme las pilas para currar un poco. Y justo antes de empezar a
leer el brief me ha dicho: Antes de nada vamos al mercado a comprar para hacer una paella, sino no se trabaja.
Y el mercado de Antón Martín me ha llenado la cabeza de colores y el paseo por Lavapiés me ha empapado la nariz de olor a frutas y todos los paquistanís eran iguales y sonreían igual.
Y se nos ha olvidado el arroz. Y he comprado el peor arroz ( Arroz Racionero) que existe en todo el mundo para hacer paella.
Y haciendo la paella a Sergio se le han olvidado un montón de ingredientes y a mi un montón de penas.
Y ha salido dura, muy dura. Tipo peladillas diminutas. Y hemos tenido que ponerla al fuego de nuevo. Y Sergio no ha dejado de quejarse de lo mala que había salido. Decía que probablemente era la peor paella que había hecho en su vida. Y nos hemos echao una siesta de campeonato y hemos trabajado un rato y ha salido algo bueno. Y al volver a casa, sin ninguna prisa, he entrado sonriendo en mi calle y me he quedado un rato en el portal mirando las cosas.
Y le he dicho a Sergio que la paella y el día me habían sentado sensacional.
Y me ha dicho que entonces esa es la mejor paella que ha hecho en su vida.
Y yo tengo una suerte inmensa.
martes, 22 de marzo de 2011
He tratado de aplicarme el cuento de este blog " aquí se viene a volar" con tanto ahínco que se me han resentido las alas.
LLevo dos horas caminando por la ciudad. Esta ciudad se deja caminar y se hace tuya con una facilidad exagerada. El paseo de hoy me ha sentado bien. He caminado por calles desconocidas que me han llevado a calles conocidas.
Mi cuerpo está relajado. No he querido llevar música, necesitaba escuchar la tarde.
Esta mañana he despertado sintiendo que hoy sería otro día largo e interminable lleno de palpitaciones y miedos. Pero poco a poco, paso a paso, todo eso se ha ido calmando. He vuelto porque me duelen los pies, porque todavía no se andar despacio. Pero ha sido bueno. Y mañana será mejor.
Anoche lloré un poco. Se me ha olvidado que a veces es muy bueno.
Algo ha dejado al aire el hilo que enredaba las pequeñas cosas que no me dejan vivir por dentro.
Por fuera he podido vivir . Seguramente mucho y muy bueno durante este tiempo. Apurando al máximo cada rato, ocupando los espacios en mil cosas con las que mirar hacia otro lado, hacia adelante.
Pero mi cuerpo se ha frenado en seco y me ha dicho que es hora de solucionar.
Me da rabia porque se lo corta que es la vida y me gustaría ser mucho más inteligente como para desprenderme sola de cosas que no me hacen bien y no estar aquí, perdiendo ratos preciosos e irrepetibles.
Poco a poco me he convencido de que algunas cosas para mi van a ser una utopía inalcanzable.
Y me quiero negar en rotundo a eso.
LLevo dos horas caminando por la ciudad. Esta ciudad se deja caminar y se hace tuya con una facilidad exagerada. El paseo de hoy me ha sentado bien. He caminado por calles desconocidas que me han llevado a calles conocidas.
Mi cuerpo está relajado. No he querido llevar música, necesitaba escuchar la tarde.
Esta mañana he despertado sintiendo que hoy sería otro día largo e interminable lleno de palpitaciones y miedos. Pero poco a poco, paso a paso, todo eso se ha ido calmando. He vuelto porque me duelen los pies, porque todavía no se andar despacio. Pero ha sido bueno. Y mañana será mejor.
Anoche lloré un poco. Se me ha olvidado que a veces es muy bueno.
Algo ha dejado al aire el hilo que enredaba las pequeñas cosas que no me dejan vivir por dentro.
Por fuera he podido vivir . Seguramente mucho y muy bueno durante este tiempo. Apurando al máximo cada rato, ocupando los espacios en mil cosas con las que mirar hacia otro lado, hacia adelante.
Pero mi cuerpo se ha frenado en seco y me ha dicho que es hora de solucionar.
Me da rabia porque se lo corta que es la vida y me gustaría ser mucho más inteligente como para desprenderme sola de cosas que no me hacen bien y no estar aquí, perdiendo ratos preciosos e irrepetibles.
Poco a poco me he convencido de que algunas cosas para mi van a ser una utopía inalcanzable.
Y me quiero negar en rotundo a eso.
lunes, 14 de marzo de 2011
Las niñas de ojos cerrados
Me ha dicho un pajarito
que quizá debería empezar a pintar otras cosas.
Y debería empezar a expresar lo que hay AHORA aquí dentro.
Y yo llevo tiempo rondando esa idea, pero no me atrevía a abandonar lo que viene siendo costumbre. Y quizá sea esa la clave. Abandonar las costumbres antes de que las costumbres te abandonen a ti.
Abrir los ojos.
que quizá debería empezar a pintar otras cosas.
Y debería empezar a expresar lo que hay AHORA aquí dentro.
Y yo llevo tiempo rondando esa idea, pero no me atrevía a abandonar lo que viene siendo costumbre. Y quizá sea esa la clave. Abandonar las costumbres antes de que las costumbres te abandonen a ti.
Abrir los ojos.
Lunedì
Mi hermana saluda por las mañanas al chico que trabaja en la floristería pronunciando bien alto su nombre."Buenos días Sydnei". Porque sabe que me hace mucha mucha gracia que se llame así.
Hay otro hombre que se llama Perfecto y el niño de la pastelería, Aristarco.
Ella dice que le da la risa cuando se despide de Perfecto. "Hasta luego perfecto"
Tengo una zambomba en la cabeza, me lo voy a tomar a risa.
Este finde vino Sergio a verme un rato y me dijo que he de ir soltando saquitos de preocupaciones, y debo mirar cómo se van quedando atrás y notar que ya no pesan.
Sergio es muy listo, por eso esta mañana le he preguntado qué tal iba todo por la agencia y me ha dicho que: Muy bien todo. Todo estupendo.
Sabiendo yo, de sobra, que el leiv motif de mi agencia es ir de culo y derrapando.
Hay otro hombre que se llama Perfecto y el niño de la pastelería, Aristarco.
Ella dice que le da la risa cuando se despide de Perfecto. "Hasta luego perfecto"
Tengo una zambomba en la cabeza, me lo voy a tomar a risa.
Este finde vino Sergio a verme un rato y me dijo que he de ir soltando saquitos de preocupaciones, y debo mirar cómo se van quedando atrás y notar que ya no pesan.
Sergio es muy listo, por eso esta mañana le he preguntado qué tal iba todo por la agencia y me ha dicho que: Muy bien todo. Todo estupendo.
Sabiendo yo, de sobra, que el leiv motif de mi agencia es ir de culo y derrapando.
domingo, 13 de marzo de 2011
sábado, 12 de marzo de 2011
jueves, 10 de marzo de 2011
Funcionará
Esta mañana he ido a mi primera sesión de acupuntura, pero antes de nada lo importante aquí (minuto 00:30 concrétamente) >>
Ha sonado de pronto mientras conducía por la carreterita que lleva al pueblo de al lado. Y me ha dado la sensación de que hoy todo sería mejor.
Antoñita, la acupuntora, ha resultado ser una señora estupenda con el pelo oxigenado y una cara muy amable. Tengo tantas ganas de ponerme bien que ya no me dan miedo los pinchazos. Aunque me dijeran que se trata de una terapia a base de puntapiés la haría sin rechistar. Vida solo hay una y te aseguro que no me la pienso pasar jodida, con la cantidad de cosas molonas que me falta por hacer.
Me ha hecho unas cuantas preguntas y me ha tumbado en la camilla. Me ha acercado un aparatito que mide los puntos clave del cuerpo en la oreja izquierda y tal cual lo ha presionado en el primer punto aquello ha empezado a sonar como si fuera una alarma. " Efectivamente tienes la ansiedad y los nervios completamente locos"
En el resto de puntos ha sonado más flojo, en otros ni sonaba, tiroides bien, metabolismo chachi piruli... algo de alergia, pero me ha dicho que probablemente se debe a que con la ansiedad tengo las defensas agotadas. Y depresión.. esta la ha dejado para el final. Me ha preguntado si había algo que me hubiera puesto triste. Le he dicho que si. Hace ya 3 años hubo algo que me puso muy triste y nunca he dejado de ser consciente de que sigue ahí. No me ha preguntado más. Me ha dicho que esta aguja me dolería porque iba en el punto Maestro del Corazón. Y ha dolido un poco, pero muy poco.
Nunca he querido ir a médicos para tratar temas emocionales, no es que no confíe en ellos, bueno sí, no confío en ellos una mierda ¿para qué engañarnos?
Esto es distinto, no hay drogas que me generen una felicidad de plástico ni tengo que pasar horas hablando de mi infancia :)
Siempre he pensado que el psicologo que tuviera la "suerte" de tratarme se iba a aburrir como una mona, porque puedo llegar a hablar hasta quedarme dormida y eso ni es práctico ni es barato. A mi lo que me saldría rentable sería un mix entre psicologo especializado y camarero de bar de la vida, con terraza ( si puede ser)
Creo que esto va a funcionar.
Ha sonado de pronto mientras conducía por la carreterita que lleva al pueblo de al lado. Y me ha dado la sensación de que hoy todo sería mejor.
Antoñita, la acupuntora, ha resultado ser una señora estupenda con el pelo oxigenado y una cara muy amable. Tengo tantas ganas de ponerme bien que ya no me dan miedo los pinchazos. Aunque me dijeran que se trata de una terapia a base de puntapiés la haría sin rechistar. Vida solo hay una y te aseguro que no me la pienso pasar jodida, con la cantidad de cosas molonas que me falta por hacer.
Me ha hecho unas cuantas preguntas y me ha tumbado en la camilla. Me ha acercado un aparatito que mide los puntos clave del cuerpo en la oreja izquierda y tal cual lo ha presionado en el primer punto aquello ha empezado a sonar como si fuera una alarma. " Efectivamente tienes la ansiedad y los nervios completamente locos"
En el resto de puntos ha sonado más flojo, en otros ni sonaba, tiroides bien, metabolismo chachi piruli... algo de alergia, pero me ha dicho que probablemente se debe a que con la ansiedad tengo las defensas agotadas. Y depresión.. esta la ha dejado para el final. Me ha preguntado si había algo que me hubiera puesto triste. Le he dicho que si. Hace ya 3 años hubo algo que me puso muy triste y nunca he dejado de ser consciente de que sigue ahí. No me ha preguntado más. Me ha dicho que esta aguja me dolería porque iba en el punto Maestro del Corazón. Y ha dolido un poco, pero muy poco.
Nunca he querido ir a médicos para tratar temas emocionales, no es que no confíe en ellos, bueno sí, no confío en ellos una mierda ¿para qué engañarnos?
Esto es distinto, no hay drogas que me generen una felicidad de plástico ni tengo que pasar horas hablando de mi infancia :)
Siempre he pensado que el psicologo que tuviera la "suerte" de tratarme se iba a aburrir como una mona, porque puedo llegar a hablar hasta quedarme dormida y eso ni es práctico ni es barato. A mi lo que me saldría rentable sería un mix entre psicologo especializado y camarero de bar de la vida, con terraza ( si puede ser)
Creo que esto va a funcionar.
miércoles, 9 de marzo de 2011
Me encuentro totalmente paralizada. Asustada ante tanta sensación extraña, lejos de esa vida en la que yo cojo las riendas y me río y me quejo a partes iguales.
Estoy aquí, medio atontada todo el día, sin motivación, es una mierda... Y pienso en el verano, y en la primavera del año pasado y en todas esas tardes atravesando Madrid corriendo para ir a ver el partido o coger sitio en las terrazas, y en todas esas noches de barbacoas improvisadas, y en los momentos tranquilos en los que mirar el atardecer desde la terraza, y en los días con muchas prisas y estrés en los que vuelvo a casa y justo antes de llegar el mundo se para en algún sitio para charlar un rato con quien sea, de lo que sea.
Aquí me siento super protegida pero estoy totalmente apática, tengo ganas de que todo esto, sea lo que sea, termine de una vez.
Dice mi hermana que si ella estuviera en mi plan, aprovecharía para hacer todas las cosas que le apetecen, y tiene toda la razón. Pero qué haces cuando no te apetece hacer nada? no me apetece que llegue la hora de comer, me da igual si son las 9 de la noche o las 2 de la mañana, si me pongo la falda blanca o los pantalones vaqueros, ni me apetece hablar con nadie... me da igual. Solo quiero que esto se me vaya... solo quiero bailar, ir a conciertos, evadirme, bailar bajo las estrellas y encontrarme bien
Estoy aquí, medio atontada todo el día, sin motivación, es una mierda... Y pienso en el verano, y en la primavera del año pasado y en todas esas tardes atravesando Madrid corriendo para ir a ver el partido o coger sitio en las terrazas, y en todas esas noches de barbacoas improvisadas, y en los momentos tranquilos en los que mirar el atardecer desde la terraza, y en los días con muchas prisas y estrés en los que vuelvo a casa y justo antes de llegar el mundo se para en algún sitio para charlar un rato con quien sea, de lo que sea.
Aquí me siento super protegida pero estoy totalmente apática, tengo ganas de que todo esto, sea lo que sea, termine de una vez.
Dice mi hermana que si ella estuviera en mi plan, aprovecharía para hacer todas las cosas que le apetecen, y tiene toda la razón. Pero qué haces cuando no te apetece hacer nada? no me apetece que llegue la hora de comer, me da igual si son las 9 de la noche o las 2 de la mañana, si me pongo la falda blanca o los pantalones vaqueros, ni me apetece hablar con nadie... me da igual. Solo quiero que esto se me vaya... solo quiero bailar, ir a conciertos, evadirme, bailar bajo las estrellas y encontrarme bien
jueves, 3 de marzo de 2011
reflexiones
Sigo aquí, con mi rollo de tullida, pasando los días sin aprovechar a penas el tiempo. A ratos me centrifugo en mis dolores y se vuelven más intensos. A ratos me distraigo con cualquier cosa y ni me entero. Y otras veces aparecen sin avisar, mientras camino, escribo o muevo la cabeza para mirar algo..
Hablando con mi amiga Mariló, me voy dando cuenta de algo que no había pensado. Tengo 0 vida asocial en Madrid. El único motivo que me permi o para qudarme en casa es estar totalmente agotada. Siempre ando con alguien, pasaseando,de conciertos,hablando, comiendo... Y me hace una falta inmensa dedicarme tiempo a mi sola, pasear de la mano conmigo y no tener prisas.
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Hablando con mi amiga Mariló, me voy dando cuenta de algo que no había pensado. Tengo 0 vida asocial en Madrid. El único motivo que me permi o para qudarme en casa es estar totalmente agotada. Siempre ando con alguien, pasaseando,de conciertos,hablando, comiendo... Y me hace una falta inmensa dedicarme tiempo a mi sola, pasear de la mano conmigo y no tener prisas.
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