sábado, 26 de marzo de 2011

Escúchate a ti misma.
Eso me dice Sergio todo el tiempo y tiene toda la razón, como siempre, porque para algo es el Encargado de todo.
Después de no saber cómo pasar la noche de ayer, el día ha amanecido mucho más amable de lo que parecía.
Y nadie te explica, cuando eres pequeño, que un día perfecto no necesita tener demasiadas cosas perfectas.
He ido a casa de Sergio porque se ha encargado de ponerme las pilas para currar un poco. Y justo antes de empezar a
leer el brief me ha dicho: Antes de nada vamos al mercado a comprar para hacer una paella, sino no se trabaja.
Y el mercado de Antón Martín me ha llenado la cabeza de colores y el paseo por Lavapiés me ha empapado la nariz de olor a frutas y todos los paquistanís eran iguales y sonreían igual.
Y se nos ha olvidado el arroz. Y he comprado el peor arroz ( Arroz Racionero) que existe en todo el mundo para hacer paella.
Y haciendo la paella a Sergio se le han olvidado un montón de ingredientes y a mi un montón de penas.
Y ha salido dura, muy dura. Tipo peladillas diminutas. Y hemos tenido que ponerla al fuego de nuevo. Y Sergio no ha dejado de quejarse de lo mala que había salido. Decía que probablemente era la peor paella que había hecho en su vida. Y nos hemos echao una siesta de campeonato y hemos trabajado un rato y ha salido algo bueno. Y al volver a casa, sin ninguna prisa, he entrado sonriendo en mi calle y me he quedado un rato en el portal mirando las cosas.
Y le he dicho a Sergio que la paella y el día me habían sentado sensacional.
Y me ha dicho que entonces esa es la mejor paella que ha hecho en su vida.
Y yo tengo una suerte inmensa.

1 comentario:

  1. La paella es el pegamento que une el universo...uuuuummmm, que buenos consejos da el tal Sergio, y además cocina paella, un regalo de persona.
    un abrazo

    ResponderEliminar