No me cuesta nada dormir. Lo que me cuesta ahora es despertarme y no querer seguir durmiendo.
Aunque también hay mañanas es la que todo lo que está por llegar me parece apasionante.
Este fin de semana ha sido tan divertido como destructivo. Una combinación bastante peligrosa.
Pero me he prometido no reñirme demasiado y seguir a ver qué sale de todo lo nuevo.
Ahora solo necesito descansar entre mis sábanas suaves y acariciarme las manos. Y pensar en cosas
bonitas que eso nunca se me ha dado mal.
sigamos pues...
ResponderEliminar: ) no queda otra
ResponderEliminar