Hoy, en lugar de coger el tren. Me gustaría poder ir andando.
Y en lugar de llegar a mi pueblo. Me gustaría llegar directamente a los brazos de mi hermana María.
Esta noche es el último concierto de su grupo de música.
John, su amigo guiri, se vuelve a Inglaterra después de traer a la vida de mi hermana pequeña un montón de ideas nuevas y de llevarse a cambio un capazo de tacos en valenciano que le identificarán como un hombre de mundo allá donde vaya.
Me apetece un montor caminar. Me encantaría hacer el camino de Santiago. Andar y andar hasta desgastar las zapatillas. Ver paisajes nuevos. Amaneceres y atardeceres. Dormir rendida por las noches y tener en mente una ruta nueva cada mañana.
Anoche fuí a la presentación de un libro que resultó ser un concurso tipo Saber y Ganar pero con preguntas sobre David Hasselhof y demás personajes frikis. Por cada pregunta acertada te llevabas una cerveza. Los modernos son muy pintorescos. Ahora ya no me dan tanta pereza. Me hacen sentir ternura. En el fondo, con tanta pose creo que están tan perdidos como el resto.
Voy a poner DELOREAN a toda ostia.
El
cerebro me conecta con su música como no lo hace con ninguna otra y a
veces, aunque la lleve dolorosamente alta, ni la oigo de tan adentro que
la siento.
El camino de Santiago es un camino de CORAZÓN...me encantó un libro de Paulo Coelho que se llama "El Camino de Santiago".
ResponderEliminarLa ternura es un sentimiento genial, mucho mejor que la pereza, yo me parto el pecho con todo el mundo, me da igual su pinta, grado de modernidad o estilo, somos unas calcamonías superlindas!!!
Beijinhos