Hoy, misteriosamente, Lamento Boliviano ha empezado a hablar como una cotorra desde que ha entrado por la puerta.
Hace meses que entró a trabajar conmigo. En realidad puede que no lleve ni 2 meses pero a mi me parece un lustro. No ha soltado más de 12 frases completas en todo ese tiempo.
Eso si, me sé de memoria toda su escala tonal de bufidos y resoplones. ¡Una fiesta!
Cuando conozco a gente así me doy cuenta de lo mucho que molo yo : )
Hay gente que no es consciente de que hay vida más allá de su ombligo y
que hay que intentar reservarse los bufidos para problemas importantes porque luego llegan y estás sin repertorio.
Estoy contenta porque pienso en un montón de cosas que van mucho más lejos que los bufidos de mi compi. Igual con tanto soplar me está ayudando a llevar mis pensamientos mucho más allá.
Que linda imagen esa de que los resoplidos de los que tenemos alado puedan llevar nuestros pensamientos más allá...
ResponderEliminarLinda!
Beijinhos
:D Susoooo, ahora voy a coger el aire que me corresponde y soplarme yo hacia algún lado.
ResponderEliminarMua