viernes, 29 de abril de 2011

He salido una hora tarde del trabajo, gracias a mi misma.
Justo cuando llegaba la hora de salida, mi jefe el cocainómano ha hecho acto de presencia y entre grito y grito se ha acercado a cotillear lo que yo estaba haciendo.
No le ha gustado. No porque fuera más o menos bonito. Sino porque a él no le gusta nada, no le gusta la vida. Con todas las neuronas desorientadas por la cocaína lo único que quieres es dejar de dar tanta pena vs verguenza y la forma rápida de sentirte como un ganador frente a los demás, de sentirte "el jefe", el puto amo, es menospreciar a gritos todo lo que te rodea. Y hoy me ha tocado a mi.

Cuando ya llevaba media hora extra aguantando su aliento en mi oreja, y un montón de apreciaciones desconcertantes sobre mi trabajo alabadas por la pandilla de mandriles que trabajan en su equipo, a mi me ha dado un ataque de ansiedad. Me he levantado y he bajado a la calle corriendo, llorando y cagandome en su puta madre.
He respirado hondo y una voz limpia y clara me ha dicho: Esther, qué cojones haces en este circo? Si esto no te llega ni a la suela de la chancla.

Y me ha entrado la risa.

He vuelto a subir para recoger mis cosas. Les he dicho que me iba a casa.
El cocaínas me ha dicho que quizá yo era demasiado floja para trabajar allí y que aquí no se trabajaba según me apeteciera a mi o no.
He recogido con tranquilidad, como si me acabara de poner unos cascos con sonidos de agua, sin escuchar nada más. Y he bajado Fuencarral y Corredera con una temperatura fabulosa, sabiendo lo buena que soy, sabiendo que ya nada de esta mierda me puede.
Alegrándome de haberme convertido en la persona que soy hoy.

jueves, 28 de abril de 2011



Desayunando en Santa Ana con Simply en una de mis mañanas favoritas con viento

martes, 26 de abril de 2011

Necesito un año de asuntos propios
Mi casa está llena de gente
En la agencia no dejan de gritar desde las 9 de la mañana
Me cuesta respirar si he de llevar una velocidad constante de cincuenta cambios por minuto
Necesito una mano y unos pulmones más grandes

Si pensabas tener una visión romántica de la vida,
te has equivocado de vida.

lunes, 25 de abril de 2011

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¿Sabes querer?

Con una vista aérea todo es más cómodo.
Hoy he visto lo que hace una paloma cuando te acercas despacio hacia ella.
Levanta el hombro, prepara el vuelo.

Si la gente está quemada en un oficio que es precioso.
¿Cómo está la gente en los oficios tediosos?

El mundo necesita ser repintado, una limpieza profunda de cañerías y un poco más de sol y menos aparatos eléctricos.
Hay demasiada mierda acumulada en la alfombra del mundo mundial, metida a presión con las prisas.
Hay millones de i-phones relucientes sobre esa alfombra, pero cada vez están más altos.

domingo, 24 de abril de 2011

Ancha es Castilla

Tras tres días más largos que el Pacífico, confirmo que necesito viajar sola.
Te lo has pasado mal? No, claro que no. Pero me he sentido inmensamente feliz al llegar a la estación de tren de Segovia, separarme de todo posible contacto humano y poder mirar el paisaje sin más, caminar a mi ritmo, respirar a mi ritmo.
He perdido la voz como cuando me divierto a lo bestia. Alguna noche se hizo de día, como cuando me apetece darle la vuelta al día y ponerle unas horitas de más. He visto llanuras de todos los colores verdes que me hacen feliz. Llanuras que se perdían lejos lejos con centenas de nubes blancas y gorditas, como cuando me hinchaba a hacer fotos tontas del paisaje sin pensar que eran tontas. He bailado canciones que recuerdo perfectamente con gente de la que olvidé el nombre en menos de tres segundos. He probado los manjares y vinos más ricos de toda Castilla. He dormido en una cama cada noche.


La otra versión del viaje ha sido, ir a sitios preciosos con una panda de lobas que no saben lo que es divertirse si no están fichando a cada maromo que pasa. Elegir local dependiendo de la cantidad de treintañeros de 1,90 por metro cuadrado. La compañía en un viaje es importante. Da igual que te vayas a la mierda, te juro que te lo pasarás bien si vas con buena gente.
Me está afectando mucho esta superflua ( y reducida) manera de pensar que tienen mis amigas. Siento que no quiero formar parte de esa actitud, que no puedo formar parte aunque quiera porque no me interesa ni me hace feliz. Mis amigas tienen tantas ganas de cazar lo que sea que a su lado la seducción queda a la altura del betún del chino.
No importa, me da igual. Yo me abstraigo y bailo pero... mierda! reagetón! así no se puede...
En broma, no importa.

Mi psicoanalista me ha dicho que no me está haciendo bien rodearme de gente así.
No quiero que me lo diga mi psicoanalista, quiero ser capaz de decirmelo yo bien alto y claro.
He subido la Gran Vía, el sol no me dejaba ver nada, pero me hacía brillar los ojos. En casa no había nadie. Sólo mis flores que parece que empiezan a resurgir porque las estoy mimando o porque es primavera.
Voy a irme.


He leído esto en el tren y me ha hecho sonreír.
"Es difícil llegar a Ministro de Colonias o a presidente del Consejo de Administración de un banco,
de una compañía petrolífera, de un gran trust.
Pero también es difícil encontrarse una mujer desnuda comiendo hierba en la pradera, o vivir eternamente, o saber si un caballo es conservador o laborista.."


http://open.spotify.com/track/5VqD5BlCjrxVdOuqrwCimC
Pájaro en el cable :)

miércoles, 20 de abril de 2011

Como si hubiera dado un salto atrás de un año. Un montón de amigos y gente desconocida apilados en el bar de la vida Galicia II viendo el partido. Más allá del partido, miramos las ganas de ver el partido, de estar juntos, de reírnos y gritar por cosas que a veces ni conocemos ( al menos yo). Te sientes como en casa. Vuelves a conocer a gente nueva y todo es, como dice mi amigo Manuel, como una nueva época gloriosa en la que puede pasar lo que menos te esperas.
Con este pensamiento me voy a León. Aunque llevo muchas semanas pensando que no quiero ir. Esta mañana he decidido que quizá León y este viaje sean de otra forma, de una manera que no espero. Y me guste.
Estoy loca por viajar, no tengo otra cosa en la cabeza. Y ahora no se trata de huir, se trata de aprovechar este espacio tan corto que tenemos de vez en cuando de libertad total.
Ese espacio en el que aprender cosas y sobretodo aprender a disfrutar de más cosas, de cosas que desconocías.

la obsesión

martes, 19 de abril de 2011

El libro que estaba esperando sin ganas

Hoy me llamaron de la Casa del Libro para que fuera a recoger el ejemplar que encargué hace unas semanas.
Ése día Fío, que me acompañaba, se llevó un manual de supervivencia para el alma de 200 páginas.
Este libro es de Cela y la edición que me han traído tiene pinta de tener más de 10 años: La pegatina escondida con el precio en pesetas estaba amarillenta e irremediablemente pegada al libro para siempre.
Me ha dado un subidón enorme leer en voz alta aquel cuento de " la nieve sucia", necesitaba volver a leerlo y que fuera un poco más mío. Esa es la parte más bonita, es lo mejor, es lo que me vale. :) He recordado exactamente cómo me leyeron ese cuento y me ha hecho sentir muy feliz.
El cielo se ha nublado y un señor con una marioneta de Charles Chaplin ha conseguido que el viento azotara los árboles de fuencarral para que dejaran caer, a las ocho en punto, una tormenta de las hojas blancas que tanto me gustan.
Ya sé cómo se llaman los árboles de las hojitas. Plataneras. Me ha parecido un nombre super feo y poco descriptivo para un árbol que genera tanta magia. Así que prefiero llamarlo Slygo, en honor a Suso.
He tomado unos chatos de vino en una terraza mientras buscaba el cuento por el que empezar a leer el libro. Se lo he leído a Sergio en voz alta. mi voz suena muy rara para mi gusto, pero está bien compartir y a menos que me hinche a tomar claras de huevo, seguiré teniendo la misma voz así que más me vale acostumbrarme.
He vuelto a casa con mi Hola en el mp3 y la calle se ha puesto de buen humor.
Y un amigo me ha hecho un justificante para que lo use con mi jefe mañana, o pasado o al otro o al otro.

muy poco a poco

lunes, 18 de abril de 2011

Raúl ha llegado esta noche con el ave. Y de pronto me he sentido más protegida.
Porque mola estar sola en casa pero a veces un lunes como este necesitas que haya alguien, quien sea, aunque no diga nada.
Algunas casualidades en mi vida son de película y suenan genial cuando las cuentas pero lo de vivirlas es un poco más complejo.
Un amigo me dice que es bueno conocer cuáles son nuestras limitaciones y a mi eso me suena negativo. Siempre he pensado que asumir limitaciones implica limitarte a cosas que ni siquiera sabes si eres capaz de hacer. Y más allá de eso, no se a qué viene ese discurso.
Me apetece mucho irme de viaje sola. Creo que es lo que me hace falta ahora mismo, creo que me lo debo.

http://open.spotify.com/track/3f5r7wd7GdLHzDuCY9M0X6

Todo está bien
dijo ella
mientras otro trocito
,ni más ni menos importante que los demás,
estallaba contra el suelo
Todo está bien
cuando, por unos instantes,
la empatía le gana el pulso a mi autoestima
Todo está bien
Puedes hacer lo que quieras
Debes hacer lo que quieras
Es normal
Es normal que pase todo
Hasta que todo deja de estar bien.

domingo, 17 de abril de 2011

Hace mucho tiempo que me da miedo abrir la boca para decir que estoy contenta o que las cosas van bien.
Parece que automáticamente se active un mecanismo exterior para que todo se tuerza. Es frustante, de verdad.
5 horas y media de coche contando molinos de viento. Y sólo soy capaz de pensar cuánta gente sonreirá cuando pasan al lado de esas filas de molinos y cómo hablarán de lo increíble del paisaje...
Estoy muy enfadada conmigo porque no logro encontrar el camino, ni siquiera el principio del camino.
Estoy enfadada por estar enfadada. Por no irme de viaje, por no mandarlo todo a la mierda, por no ser capaz de evitar que se me cuelen en sueños las únicas cosas en las que no debo pensar, cosas que ya no existen.
Estoy enfadada porque no dejo de echarme la culpa de todo y el sentimiento de culpa no hace feliz a nadie.
Estoy enfadada por no ser más detallista, porque no me apetece pintar, porque a veces no me apetece ver a nadie, porque ahora cuando me viene el mal rollo simplemente me duermo, me duermo para no pensar y eso no es muy inteligente.
Estoy enfadada porque sé que no soy así y no se con qué o con quién he de pelearme para que esto cambie.
Estoy enfadada por no dejarme escribir con libertad donde me dé la gana y porque me parece que no está bien que me enfade tanto este domingo.
Pero no consigo fijar la mente en un punto. Quiero proyectarme en las cosas que hago. Quiero querer las cosas que hago.
Voy a empezar a querer las cosas que hago y voy a empezar a hacer solo las cosas que quiero.
Y espero que eso sea mañana, aunque sea lunes.

La psicoanalista me dijo que le da la sensación de que hace siglos que descuidé mi estado emocional, como si hubiera dejado de prestarle atención, como si hubiera otros estados emocionales más importantes para mí que el mío propio. Y yo no entendí nada. No lo entiendo.

viernes, 15 de abril de 2011

No se si es porque he dejado las pastillas
porque flotan de nuevo las hojitas como nieve de primavera por Madrid
porque tengo un gran presentimiento pero aún no se de qué se trata
porque vuelvo unos días a casa
por la música
porque voy a ver a Pedro
por una camisa blanca
o por canciones como ésta


pero hoy sí,
me siento como un cohete amarillo
"Te jodes, que yo
cuando hablo puedo decir
aquello que pienso
por eso soy real
y no sólo el prestigio que descansa
en el cajón de un despacho.

Te jodes, que yo
camino desde el tren
a tu oficina con la sonrisa entre los labios,
pero una cómoda y reconfortante
no aquellas de pepinillo en el ojete
que a veces gastas.

Te jodes, que mis vacaciones
tienen la banda sonora
de los abrazos y carcajadas
de los compañeros en la brecha,
no de potenciales clientes
e-mails y blackberrys.

Te jodes, que mi cuello es liso y elegante
como el del cisne
que jamás ha probado
con su lengua culo ajeno,
que no ha recibido latigazo al orgullo
y mis consejos no son discursos.

Te jodes, que a mi
nunca me robaron el dinero
del almuerzo en el recreo
y ahora ande explotando a la gente
aplicando un clasismo adquirido
del confort paterno.

Te jodes, que mi gente es normal
y no viven sin tener ni puta idea
que se ríen de verdad
y no porque se sientan obligados,
que no tienen miedo
ni me esquivan en el metro,
que más de uno daría un dedo por mí
y yo mi mano entera.

Te jodes, que tu dinero
al parecer vale más que el mío
porque cobras más
y te gusta más que a mí
y tienes que comprar muchas más cosas
y así tus cadenas son tan gordas.

Te jodes,
huele pedos
os jodéis cúpula directiva,
que el único recuerdo
que tendréis de mí
será este poema."

viernes, 8 de abril de 2011

Hay canciones para todo:

Para el tiempo y la distancia,

Para Elisa,

Para que tú no te sientas mal,

las sé silbar


La vida es silbar

miércoles, 6 de abril de 2011

http://open.spotify.com/album/6L9CsHug9VO48sadIkGGXW

He mirado el cielo durante unas horas con Dani mientras escuchábamos la banda sonora de Cónan :)
con muchas velas encendidas bajo un manto de nubes, estrellas, cacas y objetos volantes identificados.
He tomado un café caliente, la piel me olía fenomenal y la temperatura era perfecta para disfrutar
de sobra de este verano fugaz que me está devolviendo las ganas de hacer cosas.

lunes, 4 de abril de 2011

No podemos andar echándole la culpa a los lunes
Ellos no eligieron llamarse así, ni eligieron sentarse delante del domingo.
Oficialmente hoy hemos tenido todos un lunes de mierda.
Todos son todos los que yo conozco.
Y lunes va a haber un montón.
Pero los habrá buenos y no los recordaremos.
Somos así de jodidos.

Hay un libro que quiero leer.
Antes solo quería leerlo
pero ha pasado al grado de " necesito leerlo"
y no lo encuentro y no sé cómo se llama ni recuerdo quién lo escribió.

Mañana visito de nuevo a la psicoanalista que no me gusta
muchos me han dicho que le de una oportunidad más
y otros me han dicho que pase y pruebe con alguien diferente.
Y yo, haciendo el ejercicio de escucharme a mi misma.
Cogería un avión ahora mismo, me plantaría en Lisboa con una maleta mediana
y sería capaz de encontrar casa y trabajo en un solo día.

domingo, 3 de abril de 2011

La silla de tres patas

Estoy segura, convencida, de que el montón de cosas que han pasado este último mes y medio,
me están haciendo aprender mucho más allá de lo que ahora soy capaz de entender.
Intuyo que me he vuelto un poco más valiente.
Y sé que entre toda la basura superficial, se me están instalando un montón de ideas buenas que serán las raíces de un tronco más sano.
Anoche estuvo Amaral en mi terraza, cenando y tomando copas. A mi me daba igual ella. En realidad estaba alucinada con
la cantidad de buena gente por centímetro cuadrado que tenía a mi lado. Porque hacen maravillas para que cualquiera se sienta a gusto de una forma tan natural que parece una película.
Nos sentamos siempre en sillas rotas e insuficientes, hablamos de cosas que dan risa y de otras muy serias. Son personas que no tenían por qué estar en mi vida, pero están. Joder! están ahí. Y se unen en mi casa y disfrutan y se entienden. Y eso me hace sentir un sensación increíble a la que es imposible poner nombre.
Y así estoy yo ahora, como la silla de 3 patas de mi terraza, pero me estoy dando cuenta de que, por primera vez, no importa. No importa que no pueda estar al 100% de lo que yo soy porque con el tiempo han salido unas extensiones invisibles con sonrisa de serie con ganas de poner el tanto por cien que haga falta sin ánimo de lucro.