Ése día Fío, que me acompañaba, se llevó un manual de supervivencia para el alma de 200 páginas.
Este libro es de Cela y la edición que me han traído tiene pinta de tener más de 10 años: La pegatina escondida con el precio en pesetas estaba amarillenta e irremediablemente pegada al libro para siempre.
Me ha dado un subidón enorme leer en voz alta aquel cuento de " la nieve sucia", necesitaba volver a leerlo y que fuera un poco más mío. Esa es la parte más bonita, es lo mejor, es lo que me vale. :) He recordado exactamente cómo me leyeron ese cuento y me ha hecho sentir muy feliz.
El cielo se ha nublado y un señor con una marioneta de Charles Chaplin ha conseguido que el viento azotara los árboles de fuencarral para que dejaran caer, a las ocho en punto, una tormenta de las hojas blancas que tanto me gustan.
Ya sé cómo se llaman los árboles de las hojitas. Plataneras. Me ha parecido un nombre super feo y poco descriptivo para un árbol que genera tanta magia. Así que prefiero llamarlo Slygo, en honor a Suso.
He tomado unos chatos de vino en una terraza mientras buscaba el cuento por el que empezar a leer el libro. Se lo he leído a Sergio en voz alta. mi voz suena muy rara para mi gusto, pero está bien compartir y a menos que me hinche a tomar claras de huevo, seguiré teniendo la misma voz así que más me vale acostumbrarme.
He vuelto a casa con mi Hola en el mp3 y la calle se ha puesto de buen humor.
Y un amigo me ha hecho un justificante para que lo use con mi jefe mañana, o pasado o al otro o al otro.

muy poco a poco
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