domingo, 24 de abril de 2011

Ancha es Castilla

Tras tres días más largos que el Pacífico, confirmo que necesito viajar sola.
Te lo has pasado mal? No, claro que no. Pero me he sentido inmensamente feliz al llegar a la estación de tren de Segovia, separarme de todo posible contacto humano y poder mirar el paisaje sin más, caminar a mi ritmo, respirar a mi ritmo.
He perdido la voz como cuando me divierto a lo bestia. Alguna noche se hizo de día, como cuando me apetece darle la vuelta al día y ponerle unas horitas de más. He visto llanuras de todos los colores verdes que me hacen feliz. Llanuras que se perdían lejos lejos con centenas de nubes blancas y gorditas, como cuando me hinchaba a hacer fotos tontas del paisaje sin pensar que eran tontas. He bailado canciones que recuerdo perfectamente con gente de la que olvidé el nombre en menos de tres segundos. He probado los manjares y vinos más ricos de toda Castilla. He dormido en una cama cada noche.


La otra versión del viaje ha sido, ir a sitios preciosos con una panda de lobas que no saben lo que es divertirse si no están fichando a cada maromo que pasa. Elegir local dependiendo de la cantidad de treintañeros de 1,90 por metro cuadrado. La compañía en un viaje es importante. Da igual que te vayas a la mierda, te juro que te lo pasarás bien si vas con buena gente.
Me está afectando mucho esta superflua ( y reducida) manera de pensar que tienen mis amigas. Siento que no quiero formar parte de esa actitud, que no puedo formar parte aunque quiera porque no me interesa ni me hace feliz. Mis amigas tienen tantas ganas de cazar lo que sea que a su lado la seducción queda a la altura del betún del chino.
No importa, me da igual. Yo me abstraigo y bailo pero... mierda! reagetón! así no se puede...
En broma, no importa.

Mi psicoanalista me ha dicho que no me está haciendo bien rodearme de gente así.
No quiero que me lo diga mi psicoanalista, quiero ser capaz de decirmelo yo bien alto y claro.
He subido la Gran Vía, el sol no me dejaba ver nada, pero me hacía brillar los ojos. En casa no había nadie. Sólo mis flores que parece que empiezan a resurgir porque las estoy mimando o porque es primavera.
Voy a irme.


He leído esto en el tren y me ha hecho sonreír.
"Es difícil llegar a Ministro de Colonias o a presidente del Consejo de Administración de un banco,
de una compañía petrolífera, de un gran trust.
Pero también es difícil encontrarse una mujer desnuda comiendo hierba en la pradera, o vivir eternamente, o saber si un caballo es conservador o laborista.."


http://open.spotify.com/track/5VqD5BlCjrxVdOuqrwCimC
Pájaro en el cable :)

3 comentarios:

  1. Cómo te entiendo. Aunque visto desde otra perspectiva, yo me lo hubiera pasado genial entre lobas. Me pasó en un sueño: eran suecas, ninfómanas y eso...

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  2. si las lobas suecas tienen unas maneras propias de mineros asturianos, igual no mola tanto

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  3. A mi me encanta el reguetón y todas esas bainas, pero en una fiesta de gente de sudamérica o africa bailandolo suavesito...

    Todo son etapas, sino te va salir con esta gente busca a otra, y queda con estas para tomar café y que te cuenten todos esos mandrobers de 1,90 que se han ligao y luego han salido volando.

    De gente está lleno el mundo.
    La parte del viaje de llanuras de colores, dormir cada noche en un sitio y comer y beber cosas ricas uuuummmmm suena bien.
    Un beso

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